
El concepto de Brand equity es relativamente moderno y aunque se traduce como capital de marca, en realidad refiere al valor percibido por los públicos. No es por tanto un valor económico sino perceptivo. Para entender su naturaleza, podemos decir que este valor percibido se genera a partir de las opiniones, emociones y experiencias que los diferentes públicos de interés sienten como resultado de las interacciones que tienen con todas las formas de manifestación de una empresa, así como de las relaciones que acaban construyendo.
Si es positivo, dicho valor percibido genera mejores resultados económicos y potencia el negocio. Así pues, se entiende por brand equity o capital de marca la suma de los atributos tangibles e intangibles que se asocian a una marca y que la hacen preferida y superior como para pedir por ella un precio superior.
El brand equity se compone de:
– Conocimiento de marca.
– Calidad percibida.
– Beneficios percibidos.
– Perfil y asociaciones percibidas.
– Lealtad.
– Otros factores de competitividad.
Por la cantidad y variedad de los conceptos que incluye un brand equity, además de los impactos y las consecuencias en el funcionamiento y en la capacidad de generación y conversión de negocio, las ventajas de tener un brand equity fuerte y poderoso pueden ser muy significativos para el crecimiento, rentabilidad y valor para las organizaciones.
FUENTE:
https://summa.es/blog/brand-equity-en-que-consiste-y-como-se-construye/
