El nuevo escenario emanado del coronavirus ha provocado una aceleración de la transformación digital, convirtiéndose así en una gran oportunidad para conectar con el cliente en el marketing online.

El coronavirus, un bichito que ha provocado y provocará un gran temblor en la economía. Algunas empresas ponen el foco a los beneficios generados con el confinamiento gracias al e-commerce, mientras que otros no ven ninguna esperanza en la pandemia y pronostican una gran catástrofe de dimensiones colosales para todo tipo de marcas. Estas empresas pesimistas son las que están sufriendo enormemente las consecuencias del COVID-19 al dormirse en los laureles en lo que a la transformación digital se refiere.
Aquellas marcas que se adapten mejor y más rápido a la realidad actual, son las que más posibilidades tienen de sobrevivir tras la crisis. Para poder ser el más fuerte de la jungla, siempre viene bien seguir una serie de directrices definidas por Wolfgan Schilling en uno de los articulos que escribió para Horizont:
- No quitar el ojo a los cambios en los hábitos del consumidor (y aprovecharse de dichos cambios).
El comportamiento de los consumidores ha dado un giro de 180º de la noche a la mañana debido al consumidor, que ha hecho que se aferre a internet para comprar, para trabajar, para escuchar música y para ver películas y series. Aquellos que han realizado una compra online y les haya gustado la experiencia, seguramente volverán a repetir en un futuro. Por lo tanto, las empresas más que nunca deben crear una web atractiva, sencilla y segura para que estos se sientan cómodos cuando realicen la compra.
2. Evaluar la comunicación y el servicio prestado al cliente desde el particular prisma del coronavirus.
En la actual crisis, el consumidor es mucho más sensible y castiga sin piedad aquellos mensajes que parezcan ignorar o poner en tela de juicio la gravedad de la situación actual. Por ellos, las marcas deben trabajar más que nunca en la comunicación activa con sus clientes. Tienen que ser transparentes e informar a los consumidores de los nuevos plazos de entrega y las medidas de higiene implementadas para reducir el número de contagios en sus dominios. Tienen que hacer saber a sus clientes que tienen controlada la situación.
3. No perder el contacto con el cliente.
Aunque muchas empresas se han visto beneficiadas por la crisis, otras se han visto perjudicadas porque han experimentado una reducción en sus ventas. Para mantener inalterable su oferta, deben reevaluar sus prioridades marketeras y seguir en contacto con sus clientes, tanto con los existentes, como en los potenciales.
4. Poner a prueba los modelos de negocio.
Tras la crisis se verá perfectamente qué empresas han sido las que han hecho las cosas bien y cuáles han desdeñado su transformación digital. Seguramente, tras la finalización del estado de alarma, estas empresas «perdedoras» cambien de tuerca en sus modelos de negocio y apliquen muchos cambios en sus infraestructuras.
Fuentes:

El coronavirus como toda crisis, es una gran oportunidad para el marketing, que ha obligado a reinventarlo, a desplegar nuevas estrategias, como siempre centradas en lo emocional. Algunas empresas se han visto afectadas, pero otras han sabido sortear la situación y conservar un poco de consumidores y ventas. Aquí el marketing online ha sido la clave, además de entender los nuevos hábitos y necesidades de los clientes, para poder satisfacerlas, ya que todo cambió.
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