
El actual desarrollo de las tecnologías y la digitalización está transformando significativamente el modo en que vivimos, producimos y consumimos, conllevando a su vez una evolución tanto de la sociedad como del mundo empresarial. A raíz de este paradigma, la Comisión Europea publicó el mes pasado la Estrategia Digital de Europa para el periodo 2021-2027, cuyo objetivo principal es ayudar a la transición climática y transformación digital de los Estados Miembros, mejorando así la autonomía y competitividad de la industria europea. Dicha estrategia se centra en tres principios base:
- Inteligencia Artificial: con este punto se pretende desarrollar un marco regulatorio que ayude a combinar la capacidad económica e industrial con la digital con el fin de movilizar recursos para acelerar la implantación de esta tecnología en las PYMES.
- Base de datos: todas estas acciones acaban generando una gran cantidad de datos, por lo que se hace necesario un espacio europeo del dato para el acceso y libre reutilización de información que facilite la gestión a las empresas de la Unión Europea y reduzca la burocracia. Todo ello envuelto en un marco regulatorio que garantice la protección de los consumidores y en términos de competencia. Además, apoyarán otros proyectos sobre espacios de datos e infraestructuras en la nube fiables y eficientes desde el punto de vista energético.
- Sostenibilidad: de nada vale todo lo propuesto anteriormente sino va de la mano de la transición ecológica y la lucha contra el cambio climático. Por lo que a estas acciones se le añade la necesidad de concienciar a la población sobre el efecto de las emisiones de CO2 en este sector. La meta para conseguir en este aspecto es conseguir que Europa sea climáticamente neutra antes de 2050, modernizando las industrias de alto consumo energético, apoyando las empresas sostenibles y de eficiencia energética y garantizando un suministro de energía con bajas emisiones de carbono a precios competitivos.
